Despiertame otro día
Esa noche llegó
era cinco de Julio y mis sueños rodaron,
mi latido cesó
como estigmas clavados en piernas y manos.
La ignorancia sembró
unas dudas que nunca se solucionaron,
mi voz enmudeció
como el Sol que se esconde tras cada verano.
Los ladridos del mar no dejaron de hablar
me contaban que aun se podía arreglar.

Y la luz se apagó
y los llantos del Dios eran todos soñados,
todo oscuro quedó
y al salir luego el Sol nada había quedado.
Lo quería arreglar
y volver a mirar lo que había sembrado,
pero a nadie encontró
y sin nadie lloró por su dulce pasado.
Tras el túnel de luz se encontraba un lugar
donde se despertó y volvería a empezar
-Pero ella no estaba allí...............(llanto)-
D.L.