Hagan sus apuestas
Últimamente estoy como un chiquillo que empieza a montar en bici. Tengo vértigo. Llevaba una época en la que conseguía no pensar en ella. Sonreía, la gente me dijo que me veía muy bien, que estaba mejor, que se me notaba contento. Y de repente vuelves a ver la bici y te vuelven los miedos.
Comienzo a pensar que alguien está jugando a algo dentro de mí. Lo que tengo completamente controlado con la cabeza llega el corazón y se pone a rebatirlo y eso no me gusta.
Empieza la semana movidita porque vuelvo a verla y, es cierto, no es lo que antes, quiero decir, ya no siento como se me revuelve el estómago, no es amor... ahora lo que siento es pena. Me da muchísima pena no poder ser amigos, no poder acercarme y preguntarle qué tal le va en el curso. Cómo está y a qué se dedica en clase. Pero no puedo, ella eligió ese camino y no puedo cambiarlo.
El martes ya consigo cambiar el chip y paso el miércoles y el jueves bastante bien. El viernes pensando en TopGames y muy ajetreado/nervioso/ocupado la vuelvo a ver, pero esta vez ella no me ve a mí. Está detrás mío, estoy en cafetería, al lado de la puerta y ella parece querer salir. Me molesta sobremanera que tenga que dar toda la vuelta para no cruzarse conmigo. Me parece de críos! Es que tan difícil es, si dice que ha hecho reset, volver a hablar conmigo?
Yo es que ya no entiendo nada. Soy víctima porque me han dejado y sin embargo me siento el malo de la película. Me da la sensación de que gente que teníamos como amigos comunes se posicionan de un bando o de otro y eso no me gusta, no me parece justo. Eran nuestros amigos, y procuré no involucrarlos en medio. Sin embargo parecen haber tomado parte y ahora no entiendo por qué no es lo mismo.
En mi cabeza hay una batalla que había ganado la mente. Tengo muy claro lo que debo y quiero hacer sin embargo van dos semanas extrañas en las que el corazón está conspirando y se acerca el combate definitivo. En dos semanas hará un año que nos conocimos, y me gustaría hablar con ella pero no se quien ganará esta batalla si la cabeza o el corazón. El quiero o el puedo.

Hagan sus apuestas...
D.L.
Ad dijo
No se trata de hacer apuestas, si no de procurar (o de preocuparme) por que te vaya bien.
Lo demás, sabes?, se cura con el tiempo... y el tiempo pone a cada uno en su lugar, independientemente de lo que use para escudar sus decisiones.
Cuídate, petit, no permitas que hagan que te sientas pequeño.
23 Octubre 2007 | 06:52 PM